Carne compartida

Poul Anderson



Moru comprendió la naturaleza de las armas. 
 
Finalmente los altos extranjeros habían demostrado a sus guías lo que eran capaces de hacer con los objetos que llevaban en sus cinturones en un estampido y una llamarada. 
 
Lo que no pudo saber es que las pequeñas cajas que a menudo llevaban en sus manos, mientras hablaban en su lengua extraña, eran transmisores audiovisuales. 
 
Probablemente creyó que eran fetiches.

Fue así que cuando mató a Donli Sairn lo hizo a la vista de la esposa de la víctima.

Esto fue una casualidad. 
 
Excepto en momentos predeterminados, a la mañana y a la tarde de los días de veintiocho horas de ese planeta, el biólogo, al igual que sus compañeros, transmitía para su computadora. 
 
Pero dado que hacía poco que se habían casado, y que eran tan inmensamente felices, Evalyth solía recibir las transmisiones de su esposo siempre que le era posible escapar de sus propios deberes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios son moderados.