Guardianes del tiempo

Poul Anderson



«El tiempo no es rígido; el hombre tiene libre albedrío. Si usted fracasa, la Historia cambiará», afirma un personaje de este libro. 
 
Pocos escritores han sabido sacar más provecho del viaje en el tiempo que Poul Anderson. Escritor versátil y dotado de sólidos fundamentos científicos y reconocido amor a la historia, el norteamericano de origen escandinavo urdió una serie de historias cuyo nexo es una policía temporal encargada de velar por la Historia, con mayúscula.

Buena parte de estas historias están protagonizadas por Manse Everard, un ingeniero mecánico reclutado en Nueva York y adiestrado en la Academia situada en el oeste americano y en el período Oligoceno. 
 
Tras una fugaz visita a Inglaterra, 1894, desbarata una perturbación para hacer frente a un suceso similar, pero más intimo y cercano. 
 
En Valiente para ser rey ayuda al esposo de Cynthia, una compañera, que se perdió en Irán, en el 542 a. C., sólo para llevarse una sorpresa en la corte del rey persa de Anshan, Kurush (aquel a quien el futuro llamaría Kaikhosru y Ciro) 
 
Y descubrirá con sorpresa un futuro modificado por la hecatombe de Roma ante la pujante Cartago en Delenda est..., 
 
Mientras otro investigador, Sandoval se sorprende al hallar una expedición enviada a América por Kublai Khan mientras investiga migraciones athabaskas en El único juego entre los hombres. Pocas veces la historia fue tan divertida.


El pueblo del aire

Poul Anderson



El pueblo del aire reúne cuatro de las mejores narraciones (seleccionadas por el propio autor) de la primera época de Poul Anderson, que empezó a darse a conocer en los años cincuenta y ocupó desde el primer momento un privilegiado lugar entre los escritores del género.

Pese a ser el máximo exponente de la hard science fiction (ciencia ficción «dura», es decir rigurosa desde el punto de vista científico) es también —y a la vez— uno de los maestros indiscutidos de la ciencia ficción aventurosa. 
 
Esta rara y feliz combinación de rigor y amenidad confiere a la obra de Anderson —galardonada con varios premios Hugo y Nebula— un interés poco común, y explica que sea uno de los autores de ciencia ficción más leídos en todo el mundo.

Génesis

Poul Anderson



La inteligencia artificial ha llegado a un nivel de desarrollo que permite depositar el contenido de la mente humana en un ordenador para lograr una especie de inmortalidad híbrida. 
 
El astronauta Christian Brannock da la bienvenida a este avance tecnológico, que le facilitará la consecución de su sueño: explorar las estrellas.

Mil millones de años después, Brannock es enviado a la Tierra para investigar ciertas anomalías. Durante su estancia conoce a Laurinda Ashcroft, otro depósito híbrido. 
 
Brannock y Laurinda unen sus fuerzas para investigar a Gaia, la mente suprema que domina el planeta, y conocer la verdad de sus terroríficos planes secretos para la Tierra.


Destino: la muerte

Poul Anderson



¿Culminaría aquel barco el sangriento plan del antiguo espía nazi?

El sonido del mar era como un rugido. Lauring corrió hacia la escalera de estribor. 
 
De pronto… ¡Un grito! ¡Un golpe! y… fuego frente a sus ojos. Oyó que algo chocaba contra un hierro. 
 
Al aclararse su vista, distinguió con horrible claridad un hacha, que se levantaba sobre su cabeza…


El último viaje

Poul Anderson



El último viaje contiene cuatro de las mejores narraciones (seleccionadas como tales por el propio autor) de Poul Anderson, que, pese a ser el máximo exponente de la hard science fiction (ciencia ficción «dura», es decir rigurosa desde el punto de vista científico) es también —y a la vez— uno de los maestros indiscutidos de la ciencia ficción aventurosa. 
 
Esta rara y feliz combinación de rigor y amenidad confiere a la obra de Anderson —galardonada con varios premios Nebula y Hugo, como el obtenido precisamente por El último viaje— un interés poco común, y explica que sea uno de los autores de ciencia ficción más leídos en todo el mundo.

Contiene los relatos:
 
  • El último viaje
  • Mi sublime propósito
  • El escondite
  • Kyrie
 


La nave de un millón de años

Poul Anderson



Anderson, el autor que más premios Hugo ha obtenido en toda la historia de la ciencia ficción, vuelve, tras años de colaboraciones, a expresarse en solitario en la mayor y más ambiciosa de sus novelas. 
 
La nave de un millón de años es la historia de un puñado de inmortales en el decurso de las civilizaciones y culturas humanas. Un repaso completo a la Historia y a un posible futuro entre las estrellas. 
 
Un hito imprescindible en el desarrollo de la ciencia ficción contemporánea: una novela sofisticada, precisa en el aspecto histórico, inteligente y emotiva, que ofrece una visión panorámica de la Humanidad, del «homo sapiens» y del nuevo «homo inmortalis». 
 
La nave de un millón de años es un libro fundamental en la obra de Anderson, un título básico como fueron en su tiempo Dune de Herbert o Forastero en tierra extraña de Heinlein.

Mirkheim

Poul Anderson


Liga Polesotécnica - Libro: 3


La Tierra ha establecido colonias interestelares y existe un continuado contacto con los extraterrestres. 
 
El imperio terráqueo está bajo el gobierno decadente de la capitalista Liga Polesotécnica, formada por grandes compañías. 
 
Nicholas van Rijn dirige una de las más poderosas y su nieta está casada con David Falkayn, héroe de El mundo de Satán. 
 
Pero el viejo orden agoniza. 
 
La Liga Polesotécnica está colapsada y surgen poderosos rivales que amenazan su predominio.


El mundo de Satán

Poul Anderson


Liga Polesotécnica - Libro: 2


Eran tres: ADZEL, que medía cuatro metros y medio y asemejaba un dragón; CHEELAN, que era hembra y estaba forrada como un gato, y DAVID FALKAYN; un infernal libertino del espacio. Cuando supieron de un planeta vagabundo a 204 años luz del Sol, se interesaron por él, porque el planeta, una pesadilla de hielo y sombras, era rico en minerales. Y este, está a punto de fundirse, moviéndose muy cerca de un sol y a punto de liberar los vastos recursos minerales sepultados en sus profundidades. Y Falkayn, Chee Lan y Adzel estaban preparados para arriesgarse en los horrores de aquel eruptivo y fundente mundo, para salvar las «riquezas» que pronto emergerían hirvientes de su interior.


Guerra de alados

Poul Anderson


Liga Polesotécnica - Libro: 1


Una narración sugestiva de hombres y monstruos empeñados en una guerra de conquista del espacio, en la que vence al fin, la voluntad y la inteligencia de los hombres en su afán por conquistar el Cosmos.


Carne compartida

Poul Anderson



Moru comprendió la naturaleza de las armas. 
 
Finalmente los altos extranjeros habían demostrado a sus guías lo que eran capaces de hacer con los objetos que llevaban en sus cinturones en un estampido y una llamarada. 
 
Lo que no pudo saber es que las pequeñas cajas que a menudo llevaban en sus manos, mientras hablaban en su lengua extraña, eran transmisores audiovisuales. 
 
Probablemente creyó que eran fetiches.

Fue así que cuando mató a Donli Sairn lo hizo a la vista de la esposa de la víctima.

Esto fue una casualidad. 
 
Excepto en momentos predeterminados, a la mañana y a la tarde de los días de veintiocho horas de ese planeta, el biólogo, al igual que sus compañeros, transmitía para su computadora. 
 
Pero dado que hacía poco que se habían casado, y que eran tan inmensamente felices, Evalyth solía recibir las transmisiones de su esposo siempre que le era posible escapar de sus propios deberes.

Conan el rebelde

Poul Anderson



Los esclavos gimen por toda la tierra de Estigia. 
 
Como un pueblo derrotado, tienen que sufrir el yugo de crueles capataces y el poder del malvado culto del Dios-Serpiente. 
 
Pero pronto caerán sus grilletes... 
 
Puesto que Conan, el poderoso bárbaro, y Bélit, su amada de negros cabellos, llegan al frente de un ejército de guerreros. 
 
Van a dar muerte a malvadas legiones, y las calles de Estigia se inundarán de sangre.



La Reina del Aire y la Oscuridad

Poul Anderson



La Reina del Aire y la Oscuridad (ganadora de los Premios Hugo, Nébula y Locus a la mejor novela corta en 1972) es una historia de descubrimiento sólidamente construida, con un misterio bien explicitado que se va revelando con un ritmo muy medido y que juega con una idea jungiana que uno no esperaría encontrar en este autor, encasillado en la vertiente más tecnofílica de la ciencia ficción. 
 
Eso sí, fiel a su estilo pone sus ideas en las manos de sendos personajes arquetípicos, especialmente el detective omnisciente que todo lo sabe y que incluso le resulta risible al propio autor, haciéndonos un guiño desde sus últimas palabras para que disculpemos su forma de actuar durante toda la trama.


Tau Cero

Poul Anderson



En el siglo veintitrés, cincuenta hombres y mujeres parten de la Tierra a bordo de una nave interestelar llamada Leonora Christine. El destino de la nave es un planeta situado a unos treinta años luz de distancia. 
 
Recoge hidrógeno a medida que vuela a través del espacio y lo quema en una reacción de fusión que impulsará la nave a una velocidad cercana a la de la luz. 
 
A bordo, el tiempo subjetivo transcurre más lentamente (como Einstein predijo que sucedería), de modo que el viaje de varias décadas tendría, para los viajeros, una duración de unos pocos años. 
 
En las matemáticas de la relatividad hay un factor conocido como tau. Cuanto más se aproxima tau a cero, momento en que la velocidad de la nave tendría que igualar teóricamente a la de la luz, tanto más grande se hace la nave y tanto más se alarga el tiempo subjetivo en relación con el resto del universo. 
 
A los nueve años luz de la partida de la Tierra, ocurre un accidente: la Leonora Christine choca con una nube de polvo interestelar. Excepto algún mal golpe, nada parece haber afectado el vuelo, puesto que la aceleración continúa acercándose a la velocidad de la luz. Sin embargo, poco después, los tripulantes descubren que el sistema de desaceleración se ha estropeado y no pueden detener la nave, que sigue ganando velocidad a medida que el factor tau se acerca inexorablemente a cero. 
 
Así, en un período (subjetivo) breve, la nave atraviesa galaxias enteras en un abrir y cerrar de ojos, en el universo exterior transcurren millones de años mientras la nave se hace cada vez más grande, devorando la materia interestelar a un ritmo colosal. 
 
Las consecuencias, tanto para la tripulación como para la trama de la realidad, están ingeniosamente elaboradas.


Cita galáctica

Poul Anderson



La característica de Poul Anderson, brillante y joven escritor norteamericano que, en el espacio de pocos años, se ha puesto a la cabeza de los modernos escritores sobre temas futuristas, es su sencillez y su amenidad. 
 
En ninguna de sus ya numerosas obras el lector se verá enfrentado con problemas que le parezcan absurdos o que escapen a su capacidad de comprensión. Por ejemplo, en esta novela, que aborda el problema eterno de los pueblos viajeros, nos encontramos con aventuras fascinantes de la raza que, en un porvenir remoto, muy lejos de la Tierra, de la que aún se habla con un respeto lleno de veneración, desempeña el papel que en la historia de nuestro planeta fue interpretado de la manera más azarosa por los Vikingos de los siglos VIII y IX, con la diferencia de que los viajes no serán de Noruega a América, África o Jerusalén, sino a los más remotos sistemas y a los planetas más diversos y sobrecogedores, presentados por el autor con una verosimilitud y gracejo sorprendentes y animadísimos.


En órbita

Poul Anderson



Los vigilantes de la patrulla percibieron el disparo de la chica antes de que el Jefe hubiese hablado. 
 
Se oyeron los primeros gritos de alarma. Bourtai hizo fuego sobre el conjunto. Las descargas de rayos iónicos se estrellaron en ellos y el capitán Sir Dominic Flandry cayó al suelo.

Así fue el inicio de la espeluznante misión de Flandry en Altai, uno de los planetas neutrales existentes entre dos culturas galácticas en guerra. 
 
Pero también podría parecer el fin de la aventura, ya que más allá de su posible huida en el planeta, yacían los restos helados, mortales para el hombre de una zona ultrapolar.