Los huesos del invierno

Daniel Woodrell



«Todos los días hay que estar preparado para morir… Sólo así puedes salvarte»: quien pronuncia estas palabras, drogado hasta arriba, es un tipo sin una oreja y con una gran cicatriz llamado Lágrimas. 
 
Su sobrina, Ree Dolly, anda buscando a su padre, que ha desaparecido estando en libertad condicional: si no lo encuentra antes de treinta días, la ley le quitará la casa. 
 
Ree tiene dieciséis años, una madre enferma y dos hermanos pequeños: es el sostén de la familia y hará lo que sea para evitar el desahucio. 
 
Lo más bonito que tiene es una escopeta.


La muerte del pequeño Shug

Daniel Woodrell



Shug Atkins tiene trece años y vive en una casa junto a un cementerio. Su comida favorita son los huevos fritos con pan. 
 
Su padre, que quizá no lo sea, lo mira con «esa mirada suya que me amenazaba con una muerte rápida que se hace eterna»; y, aunque es obvio que lo detesta, se sirve de él para entrar en casas de médicos y enfermos y robar barbitúricos. 
 
Glenda, la madre, es una belleza que ha conocido mejores días y cuya sabiduría se concreta en consejos como «Shug, la gente que ha estado en la cárcel no puede ni ver a los chivatos». 
 
Un día irrumpe en la vida de estos tres seres un hombre amable, cortés, con un coche elegante. Despierta sueños dormidos, aviva pasiones prohibidas.


Bajo la dura luz

Daniel Woodrell



René Shade, exboxeador que trabaja como investigador policial en la pantanosa ciudad de Saint Bruno, Louisiana, vive en el piso de arriba de los billares que regenta su madre y mantiene una tensa relación con su hermano Tip, propietario de un bar frecuentado por maleantes.

Un prometedor concejal ha sido brutalmente asesinado en su casa y Shade está convencido de que se trata de un ajuste de cuentas. Sin embargo, sus superiores y el alcalde no quieren escándalos y presionan a René para que traten el caso como un robo que acabó en tragedia.

La investigación conducirá a Shade por el submundo criminal de la ciudad, gobernado con mano de hierro por mafiosos con influencia política, y un nuevo asesinato hará temblar la frágil convivencia entre los barrios de Pan Fry y Frogtown.



Los matones del Ala

Daniel Woodrell



Emil Jadick, cabecilla de una banda de exconvictos conocida como el Ala, quiere destronar al mafioso Auguste Beaurain, que controla con mano de hierro el submundo criminal de la pantanosa ciudad de Saint Bruno.

Tras un atraco a un local de Beaurain que acaba con el asesinato de un hombre, el capitán Bauer encarga al inspector y exboxeador René Shade que lo investigue. Lo extraño del caso es que Bauer quiere que trabaje con la ayuda de Shuggie Zeck, lugarteniente de Beaurain con el que Shade creció en las duras calles del barrio de Frogtown.

Aunque René no se fía ni un pelo de Shuggie y sospecha de las conexiones entre el mafioso y el alcalde de la ciudad, se verá obligado a peinar los bajos fondos de Saint Bruno en busca de los matones del Ala.

Los matones del Ala es, tras Bajo la dura luz, la segunda novela de la Trilogía de los pantanos protagonizada por René Shade.


Sin reproches

Daniel Woodrell



Una caja fuerte abierta de par en par sin los cuarenta y siete mil dólares que el temido Manduca Pumphrey guardaba en su interior. Esa es la deprimente estampa que el viejo John X. Shade contempla desde la barra del Enoch’s Ribs and Lounge.

Su joven mujer se ha largado con el dinero del gánster, dejándolo a cargo de su hija Etta, y John X. no quiere estar presente cuando el Manduca lo descubra. 
 
Sin un centavo y con las manos demasiado temblorosas como para sostener el taco de billar con el que se ganaba la vida, John X. decide emprender el camino de regreso a Saint Bruno, la pantanosa ciudad donde veinte años atrás abandonó a su primera mujer y a sus tres hijos.

Publicada originalmente en 1992, Sin reproches es la última entrega de la Trilogía de los pantanos protagonizada por la familia Shade.


Las horas crueles

Marto Pariente



No hay salida, ha llegado a una encrucijada: o salta desde lo alto del cortado a las aguas del Bornova o muere a manos de quien lo está persiguiendo. 
 
Tomás Moreda, el Monstruo de la Tejera Negra, no tarda en resolver el dilema. Que Dios decida si ha de sobrevivir a la caída o ha de sucumbir por su único pecado: el de no recordar qué pasó aquel día de hace treinta años, cuando perdió a sus pequeños en el bosque y lo acusaron de haberlos matado.

¿Dónde están sus hijos?

Nadie duda de que los enterró y de que se irá a la tumba sin confesar.

Una semana después, sigue en paradero desconocido. ¿Sigue vivo? Para encontrar la respuesta a esta pregunta, la madre de Tomás Moreda, la única convencida de su inocencia, recurre a Constanza Desparecidos, una agencia que continúa buscando cuando a la policía se le agotan los recursos.

Frank Durán, un expolicía expulsado del cuerpo «por sentimental», y Eliana Santoro, que lidian, como el Monstruo de la Tejera Negra, con sus propios fantasmas —la muerte de la persona amada y los abusos de quien debería amarnos y protegernos—, descenderán a los bajos fondos de la ciudad de Guadalajara y se sumergirán en la historia, la geografía y las creencias ancestrales de los pueblos de la Sierra Norte en una carrera contrarreloj contra el demonio que los acecha y que habita en todos nosotros, Samael, el ángel de la muerte, el Veneno de Dios.


Hierro viejo

Marto Pariente



Coveiro, el sepulturero de Balanegra, cava una fosa. Sin prisa. A golpe de pico y pala ahonda el agujero y mantiene a raya a sus fantasmas. 
 
Los muertos no recuerdan nada, y él debería hacer lo mismo. Y es que Coveiro sigue metiendo gente bajo tierra, solo que ahora, ya en la recta final de una vida de violencia, lo hace de manera legal. Flaco consuelo. El ayer, que asoma cada poco entre el mantillo como una flor de hueso, nunca se entierra como es debido.

Por eso se ocupa del cementerio, y de cuidar a su sobrino Marco, un chico autista cuya única obsesión es aprenderse todas y cada una de las inscripciones de las lápidas. 
 
Hasta que Rubí de Miguel, dueña de Carbac, la industria cárnica más importante del país, orquesta el sepelio del mayor de sus hijos. 
 
Pero los planes se tuercen cuando los hombres de Rubí se topan con un testigo incómodo: Marco lo ha visto todo y deciden llevárselo con ellos. 
 
Es entonces cuando Coveiro entiende definitivamente que no hay redención posible para hombres como él, que ni la luz crepuscular es capaz de suavizar la superficie basta y roma del hierro viejo. Da igual cuántos años transcurran: las balas del pasado llegan siempre a su debido tiempo. 
 
Y ese tiempo ha llegado.


La cordura del idiota

Marto Pariente


Toni Trinidad es un atípico policía de pueblo. Un tipo solitario e imperturbable, pero que se desmaya si ve una sola gota de sangre, sobre todo si es suya. 
 
Sin embargo, su tranquila existencia está a punto de cambiar: su puesto de trabajo pende de un hilo y por si esto fuera poco, su hermana Vega —una de las pocas personas que le importan en este mundo— ha contraído una deuda que no puede pagar con un cruel narcotraficante de la zona que se hace llamar el Colmenero.

Toni Trinidad comprobará que no es fácil mantener el tipo rodeado de narcos, policías, sicarios y políticos corruptos, sobre todo, cuando las circunstancias te obligan, una y otra vez, a verte rodeado de sangre y de violentos crímenes.

Ambientada en lo más profundo de la campiña de Guadalajara, en un lugar en mitad de ninguna parte camino de los pantanos y con un elenco de personajes al más puro estilo Fargo, Marto Pariente narra, a ritmo de guion cinematográfico, una crónica sobre la soledad, la corrupción urbanística, los traumas infantiles y el amor incondicional entre hermanos.


La ciudad perdida de Z

David Grann



En 1925, el explorador británico Percy Fawcett se aventuró en el Amazonas en busca de una antigua civilización que, si hubiera sido descubierta, habría supuesto el mayor hallazgo arqueológico de la historia. 
 
Durante siglos los europeos situaron la ciudad legendaria de El Dorado en la selva más grande y densa del mundo; miles de personas perdieron la vida intentando encontrarla.

Fawcett, sin embargo, no dejó que el reguero de cadáveres que había dejado esta obsesión en ambas orillas del Amazonas lo desanimara. 
 
Tras emprender una expedición tras otra sin lograr ningún éxito, en la última, acompañado por su hijo de veintiún años, e insistiendo tercamente en demostrar la existencia de la ciudad mítica, desapareció sin dejar el menor rastro.

A partir de este suceso misterioso, cientos de hombres surcaron la indómita jungla para tratar de averiguar qué había ocurrido con la expedición de Fawcett. 
 
Para todos ellos sólo ha habido tres respuestas posibles: la captura por parte de una tribu, la locura o la muerte. David Grann ha reconstruido, paso a paso, la vida del genial explorador en su último viaje y se ha adentrado en el infierno verde que fascinó a tantos aventureros y arrebató tantas vidas.


El viejo y la pistola y otros relatos de true crime

David Grann



La increíble historia del ladrón de bancos Forrest Tucker da título a esta colección de crímenes reales, tres relatos en los que el periodista David Grann demuestra por qué es considerado el mejor escritor de no-ficción del momento. 
 
Si «El viejo y la pistola» es la historia de un artista del atraco y la fuga carcelaria que a sus setenta y muchos años se niega a retirarse, «True Crime» sigue la retorcida investigación de un policía polaco convencido de que un novelista dejó pistas en su obra sobre un asesinato real. 
 
«El camaleón» relata cómo un impostor francés asume la identidad de un chico desaparecido en Texas y se infiltra en su familia para terminar preguntándose quién está engañando a quién.

Con estos tres personajes, Grann muestra que la ficción no es la única vía para encontrar historias delirantes donde el engaño, la astucia y una innata habilidad para el crimen determinan el futuro de sus protagonistas.


Los asesinos de la luna

David Grann



En los años veinte, la comunidad india de los Osage en Oklahoma era la población de mayor renta per cápita del mundo. El petróleo que yacía bajo sus propiedades les convirtió en millonarios: construyeron mansiones, tenían chóferes privados y mandaban a sus hijos a estudiar a Europa.

Pero un espiral de violencia asoló esta comunidad indígena cuando sus miembros empezaron a morir y a desaparecer en extrañas circunstancias. 
 
La familia de una mujer Osage, Mollie Burkhart, se convirtió en un objetivo principal. Sus tres hermanas fueron asesinadas. Una fue envenenada, otra murió a tiros y la tercera falleció en una explosión. 
 
Otros miembros de los Osage morían en circunstancias misteriosas, y muchos de los que se atrevieron a investigar los crímenes fueron también asesinados. 
 
Cuando el número de muertos alcanzó los veinticuatro, el recién inaugurado FBI decidió intervenir y fue uno de sus primeros grandes casos de homicidio. 
 
Después de que la investigación resultara un desastre, el joven director J. Edgar Hoover acudió al antiguo comandante de Texas, Tom White, para que desvelase el misterio. White estableció un equipo infiltrado, incluyendo a un agente nativo en el grupo.



Hex

Thomas Olde Heuvelt



Bienvenido a Black Spring, una población pintoresca con un macabro secreto: una mujer recorre las calles con la boca y los ojos cosidos, entra en los hogares y espía a la gente mientras duerme.

La llaman la Bruja de Black Rock.

Los vecinos se han acostumbrado tanto a su presencia que a veces se les olvida lo que ocurrirá si algún día abre los ojos. 
 
Para protegerse de curiosos, los fundadores de Black Spring han instalado equipos de vigilancia con los que mantienen la zona en cuarentena. 
 
Hasta que unos adolescentes, hartos de su aislamiento, deciden saltarse las normas y convertir la maldición en una experiencia viral.

Nadie se imagina la siniestra pesadilla que entonces los aguarda.


Eco

Thomas Olde Heuvelt



Hay quien dice que no hay nada peor que perder la vida.

Cuando el alpinista Nick Grevers sale del coma, descubre que su compañero de escalada está desaparecido y lo han dado por muerto. 
 
Nick, que tiene la cara cubierta de vendas y horribles heridas, alega amnesia. 
 
Pero en realidad lo recuerda todo. Recuerda cómo ambos sintieron una singular atracción magnética por el Maudit, un pico remoto y escasamente documentado en los Alpes suizos. 
 
Recuerda la impresión de que no estaban solos. 
 
Recuerda que ahí arriba había algo o alguien a la espera... 
 
Y tampoco dice que ahora tiene una extraña sensación. 
 
Como si algo hubiera despertado en su interior.


La ciudad que nació grandiosa y otros relatos

N. K. Jemisin



La primera colección de relatos de la autora de la famosa Trilogía de la Tierra Fragmentada ofrece un examen agudo de la sociedad moderna, a través de temas de crucial importancia como la raza y el género.

Dragones y apariciones rondan las calles inundadas de Nueva Orleans tras el huracán Katrina. 
 
En un universo paralelo, una sociedad utópica evita ser intoxicada por las ideas de nuestro mundo. 
 
En el sur de Jim Crow, una madre negra debe salvar a su hija de una hechicera que la condenaría a una vida de servidumbre. 
 
Y en la historia nominada al Premio Hugo, La ciudad que nació grandiosa, un chico de la calle lucha para dar a luz al alma de una vieja metrópolis.


Los reinos rotos

N. K. Jemisin


Trilogía de la Sucesión - Libro: 2


En la ciudad de Sombra, bajo el Árbol del Mundo, los callejones transpiran el trémulo brillo de la magia y los hijos de los dioses viven entre los mortales. 
 
Oree Shoth, una artista ciega, acoge a un hombre extraño obedeciendo a un impulso. Este acto de generosidad la arrastra a una conspiración de pesadilla. 
 
Alguien, por algún medio desconocido, está asesinando a los hijos de los dioses y dejando sus cadáveres profanados por toda la ciudad. 
 
Y el inquilino de Oree parece ser la clave del misterio…