Philip K. Dick
Mientras se remontaba hacia la inmensidad de la estratosfera, Jack Hamilton veía extenderse a sus pies la enorme burbuja de la Tierra.
¡«Una esfera que se mantenía inmóvil»!
En torno a ella, trazando una órbita elíptica por el vacío, giraba una masa minúscula de refulgente materia: el Sol.
Era el ancestral universo geocéntrico convertido en realidad… Un universo con la Tierra en su punto central y todos los demás cuerpos celestes subordinados a ella.
Al elevarse más por el espacio, se vio de pronto contemplando un lago gigantesco, una superficie líquida lo bastante amplia como para poder albergar a nuestro planeta entero sin que la inmersión provocara una sola onda.
Y entonces con un respingo de sobresalto, Jack Hamilton comprendió que aquello no era un lago. ¡Estaba mirando la pupila de un ojo colosal!… ¡Un ojo suspendido en el cielo!
Un grupo de turistas visita el "Belmont Bevatrón" (un acelerador de
partículas) y sufre un accidente que los deja expuestos a un haz de
energía. Tras el accidente, los personajes
se encuentran atrapados en mundos cambiantes que son proyecciones de la
mente de uno de ellos, donde sus miedos y prejuicios se vuelven
tangibles.
La trama sigue a ocho personas atrapadas en realidades alternativas y subjetivas que viajan por los mundos mentales de cada uno, reflejando sus obsesiones y creencias (religiosas, políticas), lo que cuestiona la naturaleza de la realidad y la percepción.

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