Salva Alemany
Santos es un hombre duro, tanto como el entorno en el que vive, una localidad en la frontera mexicana, lugar de paso de narcos e ilegales.
El gringo Santos tiene dos amores: su esposa Lupe, la mejicanita, y su taller de motos.
Pero las motos no dan lo suficiente para comer y Santos hace trabajos para el todopoderoso Don Dimas, quien controla desde su atalaya todo su entramado de negocios criminales.
Decidido a cambiar de vida, Santos acepta un último encargo que le permita empezar de cero.
Sin embargo el pasado vuelve a visitarlo para recordarle que no basta la mera voluntad para desterrar sus fantasmas.

Alacrán es una novela dura con personaje claro, la puta realidad. Esa en la que la vida no te da lo necesario para comer, y los que tienen el poder abusan de los que no lo tienen. Un viaje a un mundo que se nos antoja lejano y está a la vuelta de cualquier esquina. Abuso de poder.
ResponderEliminarEstilo ágil que teletransporta a México. Bien narrado y bien hilado. Con un final que retuerce, que golpea al lector dejando una miel amarga en la boca de quien lee y unas ganas tremendas de volver a leer a Salva Alemany.
(Palabras en cadena)